Seguro que habéis oído alguna vez la frase “mens sana in corpore sano” y es que nuestro estado anímico o psíquico puede influir mucho en nuestra salud física. De hecho, una de las causas de la acidez gástrica puede ser el estrés ya que puede repercutir en nuestro cuerpo.
Nuestro ritmo de vida, las prisas, los horarios tan ajustados, las responsabilidades laborales y familiares y un largo etcétera de situaciones pueden hacernos sentir agobiados, ansiosos o incluso depresivos. Estas situaciones pueden aumentar nuestros niveles de estrés y acabar provocando acidez.
Para evitar que el estrés nos cause acidez, lo mejor que podemos hacer es prevenirlo o combatirlo con las siguientes técnicas que os compartimos:
– Intenta pensar siempre en positivo y evitar la negatividad. El autocontrol de tus sentimientos negativos es importante para evitar el estrés y los estados anímicos malos.
– Prueba y aprende nuevas técnicas de relajación como el yoga o el pilates. Realizar una respiración profunda y adecuada también puede ayudar a la reducción del estrés.
– Ten un estilo de vida saludable: cuida tu alimentación, realiza ejercicio y evita los malos hábitos como el tabaco.
– Duerme bien y descansa. De no ser así, tu cuerpo va a estar cansado e irá acumulando agotamiento. Lo recomendable es dormir unas 8 horas para un buen descanso.
– Intenta salir un poco de la rutina haciendo cosas diferentes y aprovechando los días libres para descubrir nuevos lugares, hacer actividades con la familia o amigos, y cambiar lo que haces día a día.
¿Qué os parecen estas recomendaciones? Sabemos que las responsabilidades siempre están ahí, pero a veces es importante mimarse un poco a uno mismo 😉