La acidez estomacal puede ser una afección incómoda y en ocasiones dolorosa que afecta a muchas personas. Aunque algunos alimentos pueden agravar la acidez, existen diversas bebidas que pueden ayudar a calmarla. Identificar las bebidas más adecuadas para combatir la acidez puede resultar esencial para mantener un estilo de vida saludable.
Agua: el mejor antídoto contra la acidez
La primera y más simple solución para combatir la acidez es el agua. Consumir entre 1,5 y 2 litros de agua al día, preferiblemente no demasiado fría, es esencial para mantenerse hidratado y evitar dañar la mucosa gástrica. Gracias a su pH neutro, el agua puede ayudar a equilibrar la acidez estomacal, especialmente durante épocas de calor cuando el consumo de refrescos aumenta.
Infusiones: el remedio natural para el reflujo
Las infusiones de ciertas hierbas y raíces pueden ser grandes aliadas para aliviar los síntomas del reflujo y mejorar la digestión. La manzanilla, con sus efectos calmantes, y el regaliz, que contribuye a aumentar la capa de mucosa del esófago, son dos excelentes opciones. Además, el té de jengibre puede ayudar a minimizar la producción de ácido en el estómago. Sin embargo, es aconsejable evitar bebidas como el Ginger Ale, que, a pesar de contener jengibre, también tienen un alto contenido en carbonato y poca concentración de la raíz.
Leches vegetales: una alternativa nutritiva
Las leches vegetales son una opción ideal para personas que experimentan acidez y buscan alternativas a las leches animales de alto contenido graso. La leche de soja, de anacardos y de coco son alternativas excelentes, pero la leche de almendras destaca particularmente debido a sus propiedades alcalinas, que pueden calmar y aliviar las molestias derivadas de la acidez.

Zumos de frutas y verduras: hidratación y salud
Los zumos de frutas y verduras recién exprimidas son otra fuente perfecta de hidratación que puede ayudar a aliviar el reflujo. Sin embargo, es importante optar por aquellos que posean una acidez mínima como la remolacha, las espinacas, la sandía o la pera, para no agravar la acidez del estómago.
Avena en hojuelas: un neutralizador de ácidos estomacales
Finalmente, la avena en hojuelas también puede ser de gran ayuda para neutralizar y absorber los ácidos estomacales. Una forma sencilla de incluirla en la dieta es consumir una cucharada grande de avena licuada con una taza de agua, jugo o leche.
Bebidas que debes evitar si padeces de acidez
Cuando se trata de acidez estomacal, es tan importante saber qué bebidas puedes tomar para aliviar los síntomas como conocer cuáles deberías evitar. Entre las principales que empeoran la acidez se encuentran las siguientes.

Refrescos y bebidas con gas
Si estás buscando una opción con más sabor que el agua, evita los refrescos y las bebidas carbonatadas. Estos productos pueden aumentar la presión en el estómago, lo que puede conducir al reflujo de ácido en el esófago y a la acidez. Opta por opciones sin gas y de preferencia sin azúcares añadidos.
Café y bebidas con cafeína
Aunque muchos de nosotros necesitamos nuestra dosis diaria de cafeína, es mejor evitarla si padeces de acidez. La cafeína puede relajar el esfínter esofágico inferior, lo que permite que el ácido estomacal fluya hacia el esófago y provoque acidez.
Alcohol
El alcohol puede dañar la mucosa del estómago, aumentar la producción de ácido y relajar el esfínter esofágico inferior. Evitar el alcohol puede marcar una gran diferencia en la gestión de la acidez estomacal.
Consejos adicionales
Además de evitar ciertas bebidas, hay otros hábitos que pueden ayudar a prevenir la acidez. Por ejemplo, evita consumir bebidas muy frías o tomar grandes cantidades de líquidos de una vez, ya que esto puede irritar el esófago y el estómago.
Evita también los aperitivos nocturnos y procura beber de pie, ya que ambas prácticas pueden aumentar la probabilidad de reflujo. Finalmente, trata de distribuir la hidratación a lo largo del día en lugar de tomar grandes cantidades de agua de una sola vez.
¿Por qué se produce el reflujo gástrico?
El RGE se produce cuando los contenidos del estómago, incluidos los ácidos gástricos, fluyen hacia atrás, es decir, regresan hacia el esófago. Este fenómeno ocurre debido a una alteración o relajación en el esfínter esofágico inferior, una especie de válvula muscular cuyo papel habitual es prevenir este flujo inverso.
Los síntomas más comunes del RGE incluyen la pirosis, también conocida como ardor de estómago, una sensación de ardor que puede localizarse en la boca del estómago, el esófago o la garganta. Otros síntomas pueden incluir afonía o carraspera y, en personas propensas, asma o dificultad para respirar.
Las causas del RGE son diversas. Algunas personas pueden tener una predisposición genética a desarrollar esta afección, mientras que otras pueden tener condiciones médicas como una hernia de hiato que facilita su aparición.
Además, las situaciones que aumentan la presión dentro del abdomen, como la obesidad, el embarazo y ciertos ejercicios físicos, también pueden favorecer su aparición. Sin embargo, los factores dietéticos y el estilo de vida juegan un papel crucial en el RGE.
Alimentos y bebidas como el chocolate, la menta, ciertas especias como la pimienta, el alcohol y el tabaco pueden relajar el esfínter esofágico inferior, facilitando así el reflujo. Por lo tanto, los cambios en la dieta y el estilo de vida a menudo pueden ser útiles para manejar los síntomas del RGE.
El control de la acidez estomacal no solo depende de los alimentos que consumimos, sino también de las bebidas que ingerimos. Al conocer las diferentes opciones de bebidas beneficiosas para la acidez y cómo cada una puede ayudar a aliviar los síntomas, es posible gestionar mejor esta afección y vivir una vida más cómoda y saludable.