Las guarniciones no tienen por qué ser indigestas, grasas o malas para la salud. Os traemos 3 alternativas que, además de ser el complemento perfecto para un buen plato, son bajas en grasas, saludables ¡y no producen acidez! Empezad a cambiar vuestros hábitos de alimentación y decid sí a una vida sana y equilibrada con estas opciones:
Son bajos en grasas y ricos en vitaminas, minerales, hidratos de carbono complejos y fibra. Aportan energía a nuestro cuerpo, nos ayudan a equilibrar el azúcar en sangre y mejoran el estado general de nuestra piel, uñas y cabello, entre otros beneficios.
Además, combaten el estreñimiento, protegen nuestra mucosa gástrica y mejoran su capacidad de recuperación, lo que los hace útiles en caso de diferentes trastornos estomacales.
Es importante elegir cereales integrales, ya que contienen una mayor cantidad de fibra vegetal. Aun así, no deben comerse en abundancia, ya que pueden fermentar en nuestro estómago, producir flatulencias y, asimismo, aumentar la acidez. ¡Es cuestión de equilibrio!
Debéis saber que las proteínas aportadas por los alimentos de este grupo, de origen vegetal, son pobres en algún aminoácido esencial. Para mejorar la calidad de estas proteínas, podéis acompañarlas con otros cereales, verduras o alguna proteína animal.
Las verduras, como la calabaza, la berenjena, el calabacín, la judía verde, las espinacas, el puerro, etc., son buenas alternativas para evitar la acidez. Lo más recomendable es consumirlas cocidas al vapor o en forma de puré. ¡Así os ayudarán a una mejor digestión!
Son un alimento que no puede faltar en nuestra dieta, ya que tienen grandes cualidades nutricionales: son ricas en agua, vitaminas y minerales, sin contener grasas ni colesterol. Sin duda, pueden ser un buen acompañante de muchos platos deliciosos, dejando la acidez de lado. 😉
- Tubérculos
Los tubérculos, como las patatas, el jengibre o la yuca, contienen muchos nutrientes que pueden aportar múltiples beneficios para nuestra salud. Están libres de grasa y colesterol, son una excelente fuente de fibra dietética y, muchos de ellos, son ricos en vitamina C, vitamina B, antioxidantes y minerales, como el potasio, el hierro y el magnesio.
Estas propiedades nutricionales hacen que el consumo regular de tubérculos sea una buena práctica para prevenir la hipertensión, la anemia, la acción dañina de los radicales libres, el estreñimiento, los picos de glucosa en sangre y la acidez estomacal.
Y vosotros, ¿tienes algún esencial que os ayude a combatir la acidez? 🙂 ¡Contádnoslo!